Lupe


Actualmente, he de decir que el bache está bastante superado y desde el principio noté una gran mejoría. En fin que he dado un cambio radical: me siento más positiva, con más fuerzas, con energía, vitalidad... Y creedme si os digo que hacía años que había perdido todo eso. Ahora tengo la energía de cuando era más joven, gracias a las abejas que un día, se pusieron en mi camino. Os lo recomiendo a todos, de veras que notaréis un gran cambio y sobre todo muchas fuerzas para afrontar lo que os venga. Y no tengáis miedo, que duele un poquito, pero como una inyección, y se pasa rápido. Si no fuera así, yo no me expondría a las picaduras, pero merece la pena los segundos de dolor que pasas a cambio de sentirte formidablemente. Gracias, abejitas. Gracias, Adela.

 

 

 

 


 

Mi nombre es Lupe Martínez. Llegué a la consulta de Adela casi por casualidad. Realmente, me tropecé con ella y sus abejas una mañana, tras una noche en la que le pedí a Dios antes de dormir que pusiera solución al estado que padecía. Pensé que podía ser mi solución a una larga temporada con depresión, osteoporosis, problemas familiares y de pareja, artrosis... sumándole las secuelas de un accidente de tráfico muy traumático con problemas en el cuello, oídos, hombros, codos... en fin, que yo era todo un primor y pasaba de consulta en consulta de médico sin solución. Todo ello me sumió en un estado lamentable en el que además me encontraba sóla y muy falta de fuerzas y ganas para poder tomar las riendas de mi vida. También padecía eccemas en la piel, que hoy ya son historia pues están totalmente superados.