Hola que tal, mi nombre
es Claudia y soy mexicana. Mi historia es complicada, tengo 24 años y
soy bailarina de profesión, sin embargo, no bailo gracias a una hernia
discal L5-S1, triste pero real, todo comenzó con dolores en mi
pantorrilla izquierda, los médicos me decían que eran contracturas,
tanto que llegaron a enyesarme la pierna por dos semanas, total que
después seguí bailando con vendas en la pantorrilla y llenándome de
pastillas, así es que acudí a acupuntores, osteópatas, quiroprácticos,
etc. Me aliviaban, pero resurgía el dolor convirtiéndose en una agonía
infernal, hasta que un día en una clase tuve que arrastrarme y salir en
brazos del fisioterapeuta.
Total que le pregunté a la doctora si podría hacerme unos exámenes de
la columna vertebral, ya que había llegado a la conclusión de que cada
vez que el quiropráctico me
acomodaba la espalda se me calmaba el dolor, y, en efecto, tuve toda la
razón, (cada uno sabe lo que siente) me dijo que se veía una hernia
pero me dijo que esperaba que con rehabilitación se me quitaría. No
fue así y hace 2 años fui intervenida......
Los primeros meses bien, pero poco a poco el dolor fue resurgiendo, con
lo cual, la depresión fue inevitable, alcohol, drogas, bulimia, de
todo, una autodestrucción espantosa ya que mi vida se truncó y mis
deseos por vivir desaparecieron, de ahí, muchas experiencias hasta que
decidí dejar mi país y con él mi pasado.
Llegué a España el año
pasado buscando otra alternativa de vida, pero el dolor me atrapaba de
nuevo provocándome de nuevo depresiones inútiles, ni siquiera quería
salir a la calle, por miedo a que me atrapara un dolor en medio del
metro, café, tienda, etc....