Claudia


 


 

Hola, soy Claudia

Ni mi  familia ni mis amigos podían hacer nada, era una amargada total y un día me metí a navegar buscando soluciones y encontré la apiterapia y en mi momento de desesperación no dude en llamar.

  Acudí a Madrid y conocí a Pedro Pérez el cual inició mi recuperación. La tercera sesión tuve una expulsión la cual sentía que me iba y lógico me espanté, pero no pasó a mayores y seguí con esa nueva experiencia. Después seguí mi terapia con Adela Pérez en Barcelona ya que vivo aquí y para mí era mejor.

  Han pasado ya varios meses y mi vida ha cambiado bastante, tengo que decir, que no estoy curada todavía del todo pero de verdad que gracias a las abejitas tengo una vida casi normal, tengo un trabajo por las mañanas y por las tardes me dedico a trabajos manuales, camino mucho mejor y los dolores insoportables desaparecieron.

  No trato de convencer a nadie ya que solo el que se atreve a picarse con abejitas cada semana lo entenderá, pero eso sí, no dejo de agradecerle a las abejitas lo que han hecho por mí y por su puesto a la gente que se dedica a hacer este bien divino.

  Tal vez nunca vuelva a bailar como antes, pero me conformo con ser una chica de 24 años normal y con sueños por delante.

  Mi mail de contacto es clavoss@yahoo.com , si quieren preguntarme algo y esta es mi foto para que vean que existo. Ja  ja ja.!!!!!!!Gracias Adela!!!!!!!

 


 

Hola que tal, mi nombre es Claudia y soy mexicana. Mi historia es complicada, tengo 24 años y soy bailarina de profesión, sin embargo, no bailo gracias a una hernia discal L5-S1, triste pero real, todo comenzó con dolores en mi pantorrilla izquierda, los médicos me decían que eran contracturas, tanto que llegaron a enyesarme la pierna por dos semanas, total que después seguí bailando con vendas en la pantorrilla y llenándome de pastillas, así es que acudí a acupuntores, osteópatas, quiroprácticos, etc. Me aliviaban, pero resurgía el dolor convirtiéndose en una agonía infernal, hasta que un día en una clase tuve que arrastrarme y salir en brazos del fisioterapeuta.

  Total que le pregunté a la doctora si podría hacerme unos exámenes de la columna vertebral, ya que había llegado a la conclusión de que cada vez que el quiropráctico  me acomodaba la espalda se me calmaba el dolor, y, en efecto, tuve toda la razón, (cada uno sabe lo que siente) me dijo que se veía una hernia pero me dijo que esperaba que con rehabilitación se me quitaría. No fue así y hace 2 años fui intervenida......

  Los primeros meses bien, pero poco a poco el dolor fue resurgiendo, con lo cual, la depresión fue inevitable, alcohol, drogas, bulimia, de todo, una autodestrucción espantosa ya que mi vida se truncó y mis deseos por vivir desaparecieron, de ahí, muchas experiencias hasta que decidí dejar mi país y con él mi pasado.

Llegué a España el año pasado buscando otra alternativa de vida, pero el dolor me atrapaba de nuevo provocándome de nuevo depresiones inútiles, ni siquiera quería salir a la calle, por miedo a que me atrapara un dolor en medio del metro, café, tienda, etc....