Una
pregunta muy frecuente es: ¿cuántas sesiones necesitaré?. Dado el
número de dolencias diferentes en las que se recomienda la apiterapia
honestamente he de decir que depende de cada caso.
Debes
tener en cuenta que siempre me tienes a tu disposición para resolver tus
dudas.
Lo
más importante de la apiterapia es precisar cómo, dónde, cuando y
cuantas picadas debes recibir.
Mi primera visita.
Como
persona que practico la apiterapia, no entiendo las visitas de 5 minutos y...el siguieeeeente!
Parto de la base de que un paciente bien informado, siempre será un
paciente bien curado.
Por eso, para escucharte y trazar un plan de actuación
en tu caso específico necesitaremos aproximadamente 1 hora. Mis pacientes
necesitan tiempo y atención. Es parte de mi responsabilidad hacia ti. En
esta visita, las abejas también “tantean” tus fuerzas, tu estado
general y tu grado de dolor, inflamación... Son más listas de lo que a
priori nos creemos y gracias a ese tanteo, convierten sus picadas en vehículos
esenciales y de gran efectividad para tu curación.
Siguientes visitas.
Seguimos terapia según el plan trazado en la
primera visita y observando el desarrollo del proceso de curación, a
veces modificamos algo.
En la segunda sesión, te explico cómo puedes
“expulsar tu enfermedad” o dolencia. Curiosamente, tras el miedo de la
primera sesión, mis pacientes ya hablan cariñosamente de “sus
abejitas”, pues han comenzado a sentir sus beneficios. En cada una de
las sesiones, cambiamos impresiones de cómo te encuentras. A veces es el
propio paciente el que me dice “pícame aquí”, pues con la práctica
de las primeras sesiones ya sabe dónde encontrará alivio.
-¿Qué se siente cuando te pica la abeja?
Aunque no se puede generalizar, pues hay personas que
sienten alivio, en general, la sensación es la de cualquier inyección.
Inmediatamente después puedes notar como la sustancia del veneno de la
abeja “viaja” por la zona para ir a alojarse en el punto exacto donde
tu cuerpo lo requiere, actuando así contra el dolor o la inflamación. Al
cabo de unas horas, comienza la sensación de que te ha rozado una ortiga,
lo que también tiene alivio si sigues los consejos que te daré.
-¿Dónde acudo a curarme?
Te recibiré en la calle Guillermo Tell, 25, 1º6ª
del barrio de San Gervasio en la ciudad de Barcelona.
Frente a la puerta de la consulta dispones de una
plaza de aparcamiento para minusválidos y en la acera de enfrente hay una
parada de autobuses urbanos donde paran las líneas 27 (Roquetes-Pza.
Espanya),
línea 31 (Canyeyes- Hospital Clínic), y si vienes en tren, la
línea 32 Sants Estació-Roquetes (parcialmente adaptada), sale de la
estación de Sants y te deja al principio de la calle.
También las líneas S5, S55, U6 y U7 de los
ferrocarriles catalanes te dejan muy cerca de la consulta. La parada se
llama Pza. Molina o Sant Gervasi ( es la misma).
También hay un parking muy cercano.
Aquí tienes tu consulta.